Una pulsera electrónica para correr fue la clave para resolver un crimen (semisquare-x3)
Estos dispositivos sirven para controlar la actividad física de quien la usa. ( Instagram/ @fitbit)

Anthony Aiello fue arrestado la semana pasada y acusado de haber matado a su hijastra, pero jamás imaginó que su principal delator sería una pulsera electrónica, el elemento clave en esta investigación, ya que, sin este dispositivo, el caso seguiría sin resolverse. 

Los hechos ocurrieron el pasado 8 de septiembre cuando Aiello fue a visitar a Karen Navarra, de 67 años, a quien le llevó pizza a su casa ubicada en San José, California

Después de una conversación amena, según él la acompañó hasta la puerta para despedirse y le obsequió dos rosas para agradecer por la velada. Pero los datos recabados en la investigación demuestran lo contrario. 

Cinco días después, el 13 de septiembre, Navarra fue encontrada muerta por sus compañeros de trabajo y con graves lesiones en el cuello y la cabeza, dejando como uno de los sospechosos a Anthony al haberla visitado días antes, aunque no existían pruebas contundentes de esto. 

Sin embargo, el dispositivo ubicado en la muñeca de su hijastra fue determinante para realizar la acusación definitiva

Este hallazgo fue hecho gracias a una pulsera Fitbit Alta HR, uno de los distintos modelos que manufactura la compañía de dispositivos para la salud, que sirve para controlar la actividad física de quien la usa, y lo que llevó al encargado del caso a obtener información muy valiosa. 

Tras una solicitud por parte de los investigadores del caso, Fitbit cedió los datos de actividad de Navarra la última semana de septiembre, por si estos pudieran ofrecer algún indicio de interés sobre los hechos acontecidos el día del crimen.

De esta manera, se descubrió que el corazón de Navarra comenzó a latir de manera inusualmente alta cerca de las 03:20 p.m. del 8 de septiembre, bajando de manera repentina hasta detenerse 8 minutos después. 

Los encargados del caso, ayudados también con un sistema de vídeovigilancia, determinaron que la hora en que el corazón de Karen tuvo esa actividad escalada coincide con el momento en el que su padrastro se encontraba en la vivienda. 

Respecto al último dato de actividad cardiaca registrada, se concluyó que Aiello aún permanecía dentro de la casa, con su auto estacionado frente a la misma y se habría marchado cinco minutos después de que la Fitbit dejara de recibir actividad. 

Fue así como el 25 de septiembre se llevó a cabo un interrogatorio en el que Aiello insistió en la versión de que su hijastra lo acompañó hasta la puerta, pero cuando la fiscalía le expuso la pruebas con las que contaba, el hombre comenzó a repetirse a sí mismo: “Estoy acabado”, así lo detalla el informe policial.


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