💬 0

Paso para reforzar la ruta de la reforma policiaca

La designación, por parte del juez federal Gustavo Gelpí, de un “máster especial” que asegure el cumplimiento del acuerdo para reformar la Policía de Puerto Rico, es un paso acertado hacia el objetivo de preparar mejor al cuerpo policiaco para servir a la justicia y proteger los derechos civiles.

La encomienda de Alejandro del Carmen es identificar las causas de los problemas que persisten en la Policía, a pesar del acuerdo de 2013 entre el gobierno de Puerto Rico y el Departamento de Justicia de Estados Unidos para profesionalizar esa agencia, establecer mayores controles internos y mejorar las relaciones con las comunidades.

A seis años del informe federal que detalla patrones inaceptables de maltrato a los ciudadanos, en especial a las minorías, la Policía registra atrasos significativos en la implantación de cambios estructurales. Su crisis de liderazgo y de administración persiste.

Del Carmen tiene la responsabilidad de recomendar remedios al incumplimiento con los cambios operacionales y estructurales, a fines de mejorar la conducta de los agentes durante el desempeño de sus labores. La tarea de Del Carmen coloca a la Uniformada en el espacio de rendición de cuentas, en parte, mediante el recurso del análisis estadístico, en lo que el nuevo funcionario es un perito. El mejoramiento del cuerpo debe abonar a la seguridad pública.

Para cumplir sus propósitos, el funcionario también habrá de valerse de sus conocimientos y vivencias de más de dos décadas en asuntos de criminología. Debe serle de gran ayuda su experiencia en el proceso de reforma de la Policía de Nueva Orleans. Esta, de acuerdo con Gelpí, tiene importantes tangencias con el esfuerzo reformista en Puerto Rico.

Una referencia relevante será el trabajo de los pasados años del equipo capitaneado por el monitor federal, Arnaldo Claudio, del que Del Carmen formó parte. Sus nuevas tareas complementarán la de asistencia técnica del monitor, que se centra en identificar y reportar al Tribunal aquellos asuntos que deben ser atendidos.

En su más reciente informe, Claudio señaló que el progreso de las reformas es insatisfactorio. En específico, mencionó que las fallas en la colección y el reporte de datos limitan la capacidad de la Policía para identificar necesidades de adiestramiento e investigar las querellas de civiles contra oficiales. Además encontró deficiencias en cuanto a la profesionalización y la supervisión. Consignó que persisten fallas de liderazgo y administración.

Ante este panorama, Del Carmen requerirá el apoyo de los altos mandos de la Policía, las demás agencias hermanas, las organizaciones gremiales y los ciudadanos. Será el modo de superar las “circunstancias especiales” por las que atraviesa la Uniformada, claramente señaladas por Gelpí como supervisor del proceso de la reforma.

Algunos avances están encaminados. La Junta de Supervisión Fiscal ha expresado que aprobaría el movimiento de algunas partidas presupuestarias para la operación de la Policía. Los fondos adicionales permitirán adelantar la agenda pendiente, que incluye una próxima academia que provea entrenamientos bajo los parámetros del acuerdo de reforma. La reorganización de los recursos, incluido el capital humano, es pieza esencial para promover las mejores prácticas, elevar los estándares profesionales y el manejo del estrés. Los actos de violencia y la corrupción policial no tienen cabida en el servicio público.

Enfrentar la actividad criminal requiere un cuerpo bien entrenado y equipado, que sea respetuoso de los derechos civiles, y empático con los ciudadanos.

Por ello, es importante que individuos y comunidades participen en el nuevo proceso de audiencias públicas que el Tribunal Federal comenzó el jueves. La reforma es parte crucial en la lucha contra la delincuencia. Confiamos que la entrada de Del Carmen al proceso de reforma añada confianza en la integridad y las capacidades de la Policía para garantizar la seguridad pública.

💬Ver 0 comentarios