María Fernanda Torres se prepara para el principal circuito de golf profesional femenino.

Emocionante y retante. Así describió la boricua María Fernanda “Marife” Torres su primer año en el LPGA Tour, el principal circuito de golf profesional femenino.

La trujillana, de 23 años, concluyó su primer año en la sexta posición en la lucha por el premio de Novata del Año y en varios de los 24 torneos que jugó en la temporada del LPGA “amenazó” con ganar, incluyendo el Campeonato Envian, celebrado en septiembre en Francia, donde estuvo y compartió el puntero completadas las primeras dos rondas.

Así que no es de extrañar que al resumir su primer año como golfista profesional, Torres dijera que se siente “emocionada”, pero que busca continuar mejorando.

“Fue emocionante el poder estar en en el LPGA, poder mantener mi tarjeta al fin del año y estoy emocionada para el próximo season”, dijo Torres a El Nuevo Día en el campo del Bahía Beach Resort & Golf Club. “Logré todo, aunque uno siempre quiere más. Agradecida con el primer año, y ahora hay que trabajar para el segundo”, agregó.

“Uno siempre quiere más. El no haber podido ganar un torneo, pero hay cosas que no se pueden controlar. Nada más puedo seguir trabajando y seguir mejorando”, dijo Torres antes de hablar de su sexto lugar para el premio de Novata del Año. “Uno siempre quiere estar mejor de lo que está. Aunque seas número uno, siempre hay cosas que quieres seguir mejorando. Todavía falta mucho trabajo”.

Torres hizo el corte en sus primeros dos torneos profesional: el Pure Silk Bahamas Classic, donde se ubicó en la cuarta posición completado el primer día antes de finalizar empatada en la posición 31 al compilar 219 golpes en las tres rondas que se pudieron jugar y en el Abierto de Australia, donde finalizó en la posición 51 (292).

“Fue emocionante el poder estar en el primer torneo en el top ten. Ese torneo me demostró que podía estar ahí, que podía hacer un buen trabajo. Estoy emocionada por el futuro”, apuntó Torres.

Luego falló en realizar el corte en nueve de sus próximos 10 torneos. Pero la segunda mitad de la temporada la cerró con fuerza, con 10 cortes en 12 torneos.

En esta segunda mitad de la temporada compiló su mejores totales como profesional, 271 golpes en un torneo de cuatro dondas (el Thornberry Creek LPGA Classic celebrado del 5 al 8 de julio en Oneida, Wi) y una ronda de 65 golpes (7-bajo-par) en el primer día de competencia del Campeonato Envian (13-16 de septiembre en Francia).

(Gerald López Cepero)

“Ese (el Envian en Francia) fue emocionante. Ese fue un torneo que voy a recordar toda mi vida y que me ha ayudado en ciertas áreas de mi juego y a seguir jugando”, señaló. “Nunca había estado en esa posición en el LPGA. Fue más cosa de rookie, madurez, un poco de los viajes. Es aprender un poco de todo. Son cosas que te pueden pasar en el primer año, pero se sigue trabajando en esos detalles para mejorarlo”.

Sobre lo que busca mejorar indicó que “hay ciertas áreas que quiero trabajar ahora mismo en el offseason. Los approachs, en el green; seguir trabajando en las fortalezas que tengo y atacar mucho las debilidades. También trabajar en el físico y en las áreas mentales”.

Fuerte el tour

Asimismo, Torres señaló que ante la peculiaridad del LPGA Tour, que tiene 12 campeonatos en países europeos, asiáticos y Australia, fue “un reto. Porque uno siempre ha estado jugando, pero no tanto como ahora en el tour. Seis semanas corridas y moviéndote a cada rato, pero se pudo lograr. Ahora a prepararse para el próximo año”, dijo.

“(Jugar en Asia y Europa) es un poquito diferente. Es diferente a lo que uno está acostumbrado. Hay que hacerlo porque es parte del tour, es parte de la vida de uno como deportista”, añadió Torres, quien dijo que utiliza dos caddies, Jorge Olguín en las Américas y a Alberto en el resto del mundo .

 

Fue Olguín quien le regaló los nuevos covers de sus maderas, unos guantes de boxeo con la bandera de Puerto Rico, que fueron la sensación en el último torneo de la temporada, según dijo.

“Al principio, como eran grandes y como es de boxeo uno no está acostumbrado. Pero es superchévere. Ahora le estoy encontrando un nuevo meaning a eso. Tener la bandera de uno y poder conseguir la firma de otros atletas eso va a estar superchévere. Es un honor y un privilegio representar a Puerto Rico”, dijo. “Ahora mismo tengo la firma de Franklin Gómez (luchador) y mientras me los vaya encontrando se las voy a ir pidiendo. Lo que me gusta de las firmas es que significa que están contigo ahí”, concluyó.


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