Vasyl Lomachenko (izq.) celebra luego de derribar a José
Vasyl Lomachenko (izq.) celebra luego de derribar a José "Sniper" Pedraza por segunda ocasión en el asalto número 11. (Cortesía de Top Rank)

Nueva York – José Pedraza cayó vencido por decisión unánime ante Vasiliy Lomachenko la noche del sábado en el Madison Square Garden.

Pero el boricua ganó perdiendo, dándole una dura lucha al mejor peleador del planeta y dejando claro que pertenece entre los mejores peleadores de la división ligero.

Los jueces votaron 119-107, 117-109, y 117-109 para Lomachenko, quien unificó las coronas peso ligero de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) y la Organización Mundial de Boxeo (OMB), a la vez que mejoró su hoja a 12-1, con nueve nocauts. Pedraza cayó a 25-2, con 12 nocauts).

No gané, pero me siento bien contento contento con el trabajo que hicimos. Peleé con el mejor, un boxeador que tiene las mejores habilidades boxísticas. Así que por eso estoy bien contento”, le dijo Pedraza a El Nuevo Día en la falda del ring.

“Good fight”, le dijo desde el cuadrilátero el promotor del evento, Bob Arum, a la prensa en primera fila. Entonces señaló a Pedraza y dijo: “Él peleó muy bien”. 

“(Pedraza) hizo un gran combate”, expresó por su parte el ganador.

El zurdo ucraniano comenzó la contienda en retroceso mientras Pedraza lo jabeaba desde la guardia derecha. Lomachenko lucía como midiendo con la vista a su oponente que lo superaba en estatura y alcance. 

Pedraza atinó una derecha en los guantes de Lomachenko y pasó los contragolpes. No así poco después, cuando el de Ucrania le llegó bien con una zurda en riposta. Fue el único golpe que llegó limpio en el primer round. 

En el segundo Pedraza volvió a presionar cauteloso mientras jabeaba. Se cambió por un instante a la guardia zurda. Pedraza acertó su primer golpe: una diestra al cuerpo. Momentos después, le llegó al rostro con la misma mano. El boricua pivoteaba efectivamente en su pie frontal y le daba ángulos a un Lomachenko cauteloso. Fue un round delcidreño.

En el tercero Lomachenko caminó hacia adelante por primera vez en el duelo. Logró acortar la distancia y acertar varios jabs, pero Pedraza seguía dándole problemas de distancia y evasión. Esto fue hasta que le llegó con una recta de izquierda en riposta. Pedraza le pagó con una buena derecha. Fue un asalto muy parejo.

Para el round cuatro Pedraza salió a imponer su distancia nuevamente. Lanzaba más golpes y mantenía a su rival. A mediados de vuelta Lomachenko llegó con dos sólidas derechas. Pedraza no se quedaba atrás y llegó con una buena derecha al cuerpo. Lomachenko se llevó el episodio combinando bien y presionando en los momentos finales.

Lomachenko mostraba inflamación alto sobre su ceja izquierda al comenzó del quinto.

Pedraza continuaba haciéndole frente a Lomachenko, pero el ritmo del combate comenzaba ha hacerle mella. Le llegó bien en varias ocasiones y el ucraniano peleó con la boca abierta el episodio, aunque también llegó con buenas manos y logró imponer su ritmo y distancia ante el puertorriqueño.

En el seis, Lomachenko conectó una buena izquierda arriba. Luego Pedraza, contra las cuerdas, acertó una derecha y más adelante un gancho. Parecían ajedrecistas con guantes puestos.

Cuando Lomachenko acertaba una buena mano, Pedraza no se amilanaba y respondía con lo suyo.

En el séptimo, Pedraza abrazó a Lomachenko por primera vez. Más adelante mostró finos movimientos defensivos. No obstante, aunque cansado, Pedraza remontó al final, coló sólidas combinaciones y puso a su rival a la defensiva.

El ucraniano, generalmente un peleador limpio, le pegó cerca de la nuca Pedraza durante un agarre antes de la campana, en señal de frustración.

Al arrancar el octavo, la fanaticada ucraniana hacía silencio. 

Pedraza llegó con una derecha y Lomachenko se fue en reversa. Cuando apretó, los movimientos defensivos del boricua lo hacían blanco difícil. Su rival llegó con una andanada leve al final que le dio el round.

El inicio del noveno encontró a Pedraza en retroceso, pero su defensa y jab mantenían a Lomachenko a la raya. Aún así, el de Cidra seguía en la pelea. Lomachenko comenzaba a acertar con más golpes y más fuerza. Un uno-dos por el ucraniano sacudieron a Pedraza, quien luego recibió dupla de oper y gancho. El de Ucrania se convertía en el cazador. 

Pedraza lo encaró en el centro del ringa al comenzar el 10 y llegó con su jab. Pero el cansancio y el castigo mermaban sus energías y su oponente comenzaba a dominar. Pedraza no se dormía y a mediados de vuelta llego con dos derechas y un gancho zurdo que sacudieron a su contrario.

Con la guardia zurda, Pedraza cerró el episodio con fuerza y le llegó con buenas manos que le pudieron ganar el capítulo.

Entrando a los llamados asaltos de campeonato, Pedraza estaba atrás, pero no por mucho y definitivamente en la contienda. Continuó con la guardia zurda, pero esto le neutralizaba su recto de derecha y Lomachenko parecía tener mejor éxito cerrando la distancia. Una izquierda de Lomachenko lo lastimó. El de Ucrania tiró con todo durante cerca de un minuto, hasta que finalmente Pedraza cayó de rodillas. Se recuperó, solo para caer de nuevo. La segunda vez se paró también, faltando segundos en el undécimo.

En el doce Pedraza salió a tirar en vez de a correr. Volvió a la guardia derecha pero Lomachenko no lo dejaba respirar. Su rostro, sin embargo, evidenciaba que había sido una pelea fuerte. 

Lomachenko conectó al cuerpo y Pedraza retrocedió, llegando a la campana final de pie y con la frente en alto.

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